Otras miradas y vivencias varias son invitadas en este peregrinar del espíritu que busca en la tradición y en el paisaje desértico y marítimo de esta ciudad-puerto de Antofagasta (Chile) los nuevos sentidos de los procesos civilizacionales que afectan nuestras vidas localizadas en el espacio y nuestros almas libertarias y vagamundos.
La tradición, como toda representación imaginada, nos dice que uno de los primeros habitantes de estas costas fue un pescador analfabeto, el Chango López. Desde la distancia del espacio-tiempo histórico le enviamos este saludo cordial y también lo integramos en esta búsqueda y construcción colectivas del sentido socio-histórico de nuestro accionar en lo global a partir de un pensar que extrae su nutriente de las raíces milenarias de lo local.
El poder, la comunicación y la cultura conformarán nuestro eje del comunicar sobre el existir,
el pasar, el ser y el transcender mediante la vivencia reflexiva y reflexionada de la multiplicidad de aconteceres que pueblan nuestro día a día.
Palabra de despedida: como Unamuno, reivindicamos ese recóndito lugar en que radica nuestra luz: En el interior del ser humano, radica la verdad; y ese interior, que siendo invisible a los ojos, sólo es accesible al espíritu que computa, cogita y ama (El Principito y Edgard Morin).
Sean ustedes, cibernautas de aquí y allende los mares, nuestros invitados de honor
LUIS H. TOLEDO VILCA
sábado, 28 de julio de 2007
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